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La Beatificación de los números

IMG_4019522 mártires fueron beatificados el pasado 13 de octubre en Tarragona en la Beatificación Año de la Fe, una ceremonia que congregó a más de 25.000 personas en el Complex Educatiu de Tarragona y que de bien seguro tendrá un gran alcance histórico, tanto para la Iglesia como para la propia ciudad. Con estos, el total de mártires del siglo XX en España beatificados hasta el momento es de 1.523, 11 de los cuales han sido ya canonizados.

Una organización muy compleja que no dejó indiferente a nadie.

La Beatificación Año de la Fe: la más numerosa de la historia

En la tradición cristiana se ha considerado que un mártir era una persona que moría por su fe religiosa y, que en muchos casos, incluso era torturada hasta la muerte. Tendemos a asimilar “mártir” con todos aquellos cristianos que vivieron los primeros siglos de nuestra era y que fueron asesinados por sus convicciones religiosas. Pero en el s.XX ha habido más mártires cristianos que durante los diecinueve siglos anteriores. Y continúan hoy las persecuciones religiosas, en pleno s. XXI, en muchos casos, con los cristianos como víctimas.

La Beatificación de los 522 mártires del s. XX en Tarragona ha creado mucha polémica, tanto entre las entidades laicas como los partidos políticos. Por este motivo, desde la Conferencia Episcopal Española se puso especial empeño en evitar en todo momento que estos martirios fueran identificados con sucesos de la Guerra Civil española. Algunos de ellos fueron asesinados en el año 1934, antes del inicio de la Guerra Civil, y se trata de mártires de la fe y no de caídos en batalla o víctimas de diversas venganzas relacionadas con la guerra.

La Causa es el proceso que la Iglesia tiene establecido para determinar la santidad de una persona o grupo de personas. Las Causas siempre se inician a petición de la propia comunidad, que es quien considera mártir o santa a alguna persona. La parte actora de la Causa, o ente promotor, es quien se responsabiliza de ella y puede ser una congregación religiosa, una diócesis, una parroquia, asociación, que nombrará a un Postulador, responsable de gestionar la Causa en su nombre.

BeatificaciónLa Causa se instruye en una diócesis, habitualmente en la que tuvo lugar el martirio. En primer lugar se procede a la Investigación Jurídica Diocesana, muy minuciosa y realizada con el máximo rigor y precisión. La prueba documental es encargada por el Obispo a una Comisión de Historiadores que debe reunir todos los documentos existentes, a favor o en contra, y elaborar un informe escrito. La prueba testifical la recoge una Comisión Delegada del Obispo, que interroga a los testigos con todas las garantías de un proceso judicial.

Concluida la investigación diocesana, se sellan las Actas y se entregan en la Congregación de las Causas de los Santos. Comienza de esta manera lo que se conoce como “fase romana de la Causa”. Un proceso lento por su rigurosidad. Si se ha procedido correctamente, con una investigación seria y profunda, y si ciertamente se llega a la conclusión de que ha existido martirio, se propone al Papa el Decreto de Martirio del Siervo de Dios. Una vez promulgado este Decreto, se procede a la beatificación.

La elección de Tarragona como sede

En la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, celebrada del 19 al 23 de noviembre de 2012 se decidió que Tarragona acogiera la celebración de la Beatificación Año de la Fe.

La Iglesia de Tarragona posee una gran tradición martirial que se remonta a los primeros tiempos del cristianismo. San Pablo difundió el mensaje de la Buena Nueva desde la ciudad y fueron los Mártires San Fructuoso, obispo, y San Augurio y San Eulogio, diáconos, son quienes abrieron la tradición martirial local. Al igual que los santos protectores de Tarragona, Santa Tecla y San Magí.

Pero no sólo por eso se escogió Tarragona como sede del acto de beatificación más numeroso celebrado nunca en la iglesia católica. Uno de los motivos principales fue que la Causa más numerosa es la de Tarragona, con 147 mártires, encabezados por el obispo auxiliar Manuel Borrás. Además, la diócesis de Tarragona es la más numerosa con 75 mártires, seguida de Burgos.

beatificaciónLa organización de la ceremonia de beatificación de Tarragona se realizó desde la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Española, a través de la Oficina para las Causas de los Santos y con la especial colaboración de la diócesis anfitriona, Tarragona que contó con más de 800 voluntarios.

Después de estudiar diversas ubicaciones, se decidió que el lugar más adecuado para llevar a cabo la ceremonia de beatificación era el Complex Educatiu de Tarragona, situado a 5 km de la ciudad. Se trata de una construcción de los años 60 que albergó la antigua Universidad Laboral. Actualmente, depende del Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya y cuenta con numerosos servicios, entre los que destaca una residencia de estudiantes que sirvió de albergue de algunos de los peregrinos participantes en la celebración.

Hicieron falta hasta 8 visitas “in situ”. El espacio tenía grandes dimensiones, suficientes para que el acto tuviera lugar, pero al tratarse de un complejo educativo, los trabajos de montaje y desmontaje no debían perturbar el normal funcionamiento de las clases y servicios como el comedor, por donde cada día pasan un millar de personas, entre estudiantes, profesores y trabajadores de los centros.

El Altar para la ceremonia de beatificación se instaló sobre las escaleras que dan acceso al comedor del Complex Educatiu de Tarragona, un espacio con vistas a una gran plaza donde se dio cabida a más de 7.500 personas, entre familiares, autoridades y personas con movilidad reducida. Ocupaba una superficie aproximada de 360m2 (30 m de largo por 12 de anchura), salvando el desnivel de unas escaleras.

A la derecha del altar, en un lugar destacado ocuparon un lugar destacado los 20 obispos cuyas diócesis tenían una Causa. El resto de obispos, así como los sacerdotes, y representantes de la Iglesia Ortodoxa Rusa, se colocaron a ambos lados. La parte izquierda se destinó al Cor i Orquestra de la Catedral de Tarragona y la Escolania de Montserrat. El resto de peregrinos se ubicaron en un campo de rugbi cercano dónde se instalaron pantallas de vídeo y sillas para los asistentes.

En la zona del ábside, detrás del altar, se construyó una estructura metálica de 26 m de largo por unos 13 de altura dónde se colocó un gran mural con el logotipo de la Beatificación Año de la Fe. Al principio de la ceremonia se dejó a la vista un gran tapiz con las fotografías de todos los beatos.

Ceremonial religioso en su estado más puro

La ceremonia dio comienzo a las 12 del mediodía. Las puertas del Complex Educatiu se abrieron a las 7 de la mañana y desde las 9 tuvieron lugar distintos actos previos de animación conducidos por la periodista M. Ángeles Fernández y el director del Museu Bíblic Tarraconense, Andreu Muñoz.

La celebración fue presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causa de los Santos y representante del Papa para la Beatificación Año de la Fe.

La liturgia, con un ceremonial muy rico, empezó con un mensaje de Su Santidad el Papa Francisco y la lectura de la Carta Apostólica en la que se anunciaba la beatificación de los 522 mártires. Le siguió la procesión de la urna que contenía las reliquias de algunos de los beatificados y el despliegue de un gran tapiz en el escenario, donde se podían ver los rostros de todos los protagonistas de la jornada.

Una vez concluido el ceremonial de la beatificación, se inició la Eucaristía que concluyó con el canto del Virolai, a cargo de la Escolanía de la Montserrat, uno de los momentos más emocionantes de la mañana.

Asistieron a la Beatificación Año de la Fe un total de 104 obispos, entre ellos 8 cardenales, más de 1.400 sacerdotes, 2.800 religiosos, casi 4.000 familiares directos y numerosas autoridades, encabezadas por el Presidente del Congreso, el President de la Generalitat, los Ministros de Justicia e Interior y el alcalde de Tarragona, entre otras.

La importancia de la seguridad 

Más de 300 autocares y un millar de vehículos accedieron por diversas rutas al Complex Educatiu de Tarragona. Gracias a la Autoridad Portuaria, se adecuaron espacios en el Port de Tarragona para que todos los vehículos pudieran estacionar y gracias a la labor de los voluntarios, se facilitaba a los asistentes el acceso hasta la plaza central del Complex Educatiu. Muchos de los peregrinos pudieron acceder al recinto gracias a la colaboración de los autobuses municipales que diseñaron para el día unas rutas especiales.

La estricta seguridad motivada por la controversia levantada por el acto y el artefacto que explotó e la Basílica del Pilar tan sólo unos días antes, provocó un despliegue policial nunca visto hasta ese momento en la ciudad de Tarragona. Los rigurosos controles a los que se tuvieron que someter todos los vehículos, particulares y públicos, provocaron grandes colas. Incluso muchas personas, entre ellas autoridades y personalidades invitadas, no pudieron acceder al recinto hasta casi una hora más tarde del inicio de la Eucaristía.

La Conferencia Episcopal Española, y especialmente el Arzobispado de Tarragona, hicieron un esfuerzo importante para que el acto de beatificación fuera una ceremonia de conciliación. Por ese motivo, se pidió a todos los asistentes que no lucieran símbolos o enseña alguna.

Además de un gran despliegue policial, imperceptible por la mayoría de peregrinos, se contó también con la colaboración de Cruz Roja y la Associació de Voluntaris de Protecció Civil de Tarragona que dieron cobertura a las necesidades de los asistentes, especialmente, lipotimias ocasionadas por el fuerte sol que lució durante toda la jornada.

El papel de la prensa en los actos de la Beatificación

beatificacionesLa organización de la Beatificación Año de la Fe puso en marcha una página web www.beatificacion2013.com que facilitaba
toda la información referente a los 522 mártires y sus respectivas causas, y que facilitaba la petición de las acreditaciones para asistir a la ceremonia, tanto como público como prensa.

En la Sala de prensa de la página web los medios de comunicación podían cumplimentar una ficha para acreditarse para todos los actos (fecha límite para su envío, 4 de octubre de 2013). Los medios debían especificar si querían acreditación específica para formar parte de las “tribunas” y “pools de gráficos”. En caso contrario, la acreditación daba acceso únicamente al Centro de Prensa. Las acreditaciones se podían recoger en la sede de la Conferencia Episcopal Española, los días 7, 8 y 9 de octubre y del 10 al 12, en el Arzobispado de Tarragona, en el Centro Cultural El Seminario, punto donde estaba ubicada la Oficina del Pelegrino.

En la explanada central se habilitaron dos “tribunas de prensa”. La primera ubicada aproximadamente a unos 50 m del altar, y dónde estaba ubicada la prensa escrita, las radios, TV y digitales. Una segunda, a unos 100 m, se destinó a los directos. También se organizaron diferentes “pools gráficos” para acercarse al altar y poder tomar imágenes de cerca.

TVE se encargó de dar la señal institucional de la ceremonia de Beatificación Año de la Fe, acto que se pudo seguir en directo desde el mismo centro de prensa, donde se disponía de red wifi, y entrada y salida de señal de audio y vídeo.

Los periodistas acreditados, un total de 350, tuvieron un espacio reservado en las Vísperas Solemnes, celebradas el sábado día 12 de octubre, de la Catedral de Tarragona, y en la representación de la Passió de Sant Fructuós, el mismo sábado a partir de las 10 de la noche, en el Tarraco Arena Plaza.

Más de 800 voluntarios ….

beatificacionesUn colectivo de más de 800 jóvenes, y algunos ya no tan jóvenes, voluntarios llegados de toda la diócesis formaron parte del equipo de trabajo de las Beatificación Año de la Fe, coordinados por un grupo de 12 responsables.

Eran personas de edades y perfiles muy diversos, pero mayoritariamente jóvenes de las escuelas concertadas de la diócesis. Entre sus funciones estaba atender a los peregrinos en su estancia en Tarragona, informarles de las actividades y todo lo relacionado con la jornada.

Sin ellos hubiera sido muy difícil poder llevar a cabo este gran evento en una ciudad como Tarragona y en un momento en el que no se dispone de recursos económicos ni es adecuado realizar un dispendio tan importante.

¿Cuáles fueron los actos previos a la ceremonia de beatificación?

Los días previos a la beatificación hubo diferentes actos. El profesor Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egido, pronunció una conferencia en el Palau Firal i de Congressos de Tarragona que sirvió para entender lo que significa el martirio. El sábado se celebraron en la Catedral de Tarragona las Vísperas Solemnes con la presencia de numerosos peregrinos y autoridades.

Uno de los momentos más emotivos fue la representación de la “Passió de Sant Fructuós”, en el Tarraco Arena Plaza. En palabras del propio arzobispo de Tarragona, Mn. Jaume Pujol, “uno de los grandes tesoros que tenemos en la Iglesia y que no es suficientemente conocido”. La puesta en escena fue a cargo de la Associació Cultural Sant Fructuós, cuya obra narra el proceso martirial del obispo Fructuós y sus diáconos Eulogi y Auguri, protomártires, que fueron quemados vivos en el anfiteatro de Tarragona el 21 de enero del año 259 d.C.

En definitiva, fue un fin de semana lleno de momentos emocionantes y con el que la Iglesia quiso dejar constancia de la importancia y el recuerdo otorgado a aquellos que murieron por ser católicos.

 

Fotos: Propias, Marta Domenènch

Articulo publicado en Revista Protocolo_nov2013

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