Algo está cambiando

Las elecciones han sacudido a la política y estos cambios se notarán también en el mundo del protocolo.

Se han empezado a conocer detalles sobre el acto de investidura de Ada Colau (Barcelona en Comú) como nueva alcaldesa de Barcelona. La intención de esta formación política es transmitir a la ciudadanía un mensaje claro de cambios en el Ayuntamiento: se invitará a las entidades sociales para que tengan algún protagonismo, ocupando un lugar destacado, y también asistirán otras confesiones religiosas, además de la católica, hasta ahora la única presente en este acto. También se ha previsto realizar una fiesta ciudadana en la Plaza Sant Jaume donde se instalará una pantalla gigante para poder seguir el acto en directo y se colocaran sillas para los asistentes. Todo ello se está organizando en estrecha colaboración con el departamento de protocolo del Ayuntamiento de Barcelona.

Ya hay quien se ha puesto las manos en la cabeza, pero estoy totalmente de acuerdo con este nuevo planteamiento. La formación que lidera Ada Colau tiene muy claro que el protocolo es una herramienta de comunicación. Y deseo que la siga utilizando con el asesoramiento de los profesionales de protocolo que serán los encargados de decir en cada caso si lo que pretende hacer se ajusta o no a la legalidad (que no tradición y/o norma habitual).

Muchos creían que partidos como Barcelona en Comú prescindirían del protocolo. Estos cambios no deben darnos miedo. No los debemos ver como una amenaza sino como aliados para poder dar a entender cuál es realmente nuestro trabajo. Es una oportunidad única para demostrar que los técnicos de protocolo hacemos algo más que ordenar banderas o sentar personas. Estoy convencida de que juntos podemos dar una imagen más moderna y actual de un protocolo para muchos (y con razón) rancio.

En nuestro trabajo usamos la diplomacia, el diálogo, la negociación… ¡No tengamos miedo de ponerlo ahora en práctica!.

 Artículo original publicado el 10 de junio de 2015 en La República Checa.