L’Àliga, algo más que un elemento del Seguici

Faltan cinco meses para Santa Tecla y ya hemos oído hablar esta semana de ella. Bueno, de la Santa no, más bien de la polémica por la participación de algunos elementos del Seguici en el rodaje de un videoclip del grupo Roba Estesa.

El pasado 20 de abril, la Comisión Asesora del Seguici Popular del Ayuntamiento de Tarragona, autorizó la participación de varios elementos del Seguici en la filmación de un videoclip de este grupo que acaba de iniciar su carrera musical. Ante este acuerdo, Josep M. Macias, uno de los miembros fundadores del Ball de Diables de Tarragona y de L’Àliga de Tarragona ha publicado esta semana un controvertido artículo donde denunciaba que “exponemos nuestro Patrimonio a la mercantilización y alienación. Y podemos convertir nuestros referentes identitarios en simples recursos de las industrias culturales o de productos de consumo “. Después de comentarios de todo tipo, a favor y en contra de esta tesis, el Ball de Diables de Tarragona, entidad a la que pertenece L’Àliga, ha emitido un comunicado explicando que finalmente y contrariamente a lo previsto, la bestia más popular del Seguici no participará en el rodaje del videoclip.

Todo ello me lleva a reflexionar sobre el respeto a los símbolos (L’Àliga lo es, ¡¡¡claro que si!!!) y del papel del protocolo en la utilización de estos símbolos.

L’Àliga es uno de los componentes del bestiario festivo catalán más antiguo y ha sido utilizada desde mediados del siglo XIV en las fiestas populares. Históricamente, sólo las ciudades y villas con privilegios reales podían lucir una águila, emblema de San Juan Evangelista. Los atributos que llevan dan a entender que representan el poder municipal: corona, en algunos casos, bastón de mando bajo el ala y un pájaro o ramo de flores en el pico.

Tienen importantes funciones y atribuciones en la secuencia ritual de las celebraciones de sus poblaciones y, en algunos casos, disponen de unos estrictos protocolos para sus salidas. L’Àliga es la encargada de saludar a las autoridades o de solemnizar la llegada de los invitados con su baile. Es la única pieza del cortejo que puede bailar ante el altar de la iglesia y dispone de una ubicación bien determinada en las procesiones a las que asiste, siempre en un lugar de privilegio.

Pero vamos a ver algunos ejemplos. Por el hecho de representar la ciudad, l’Àliga de Reus dispone del privilegio de tener un lugar de honor dentro del cortejo, bien próxima al consistorio, a la custodia en Corpus, a la imagen de Sant Pere o en la imagen de la Mare de Déu de la Misericòrdia. Según el protocolo, es la encargada de recibir a los invitados más importantes y ejecutar su baile corto como señal de homenaje respecto a aquellos a los que se quiere honrar especialmente. Finalmente, es el único elemento del cortejo que puede bailar en el interior de la iglesia.

L’Àliga de Cervera tiene también un estricto protocolo que rige su participación únicamente en los días más señalados o por fechas extraordinarias. En los cortejos donde haya la representación de la ciudad, se situará justo antes de la Bandera de la Ciudad, y en su ausencia, de las autoridades municipales.

P1050435

Àliga de Tarragona @MartaProtocol

Aunque conocemos de más antiguas, la primera noticia sobre l’Àliga de Tarragona data de l’any 1531. Aparecía en las procesiones de Corpus y Santa Tecla, donde bailaba cerca de la Custodia o del Brazo de la Santa. El protocolo del Seguici Popular de Tarragona no otorga a L’Àliga un papel específico en las celebraciones solemnes aunque no hay duda de que es uno de los elementos más singulares.

Todos los pueblos se sustentan en símbolos. Unos surgen espontáneamente, otros se recuperan del pasado. Es el caso del águila, presente en muchos cortejos de toda Cataluña. Hagamos que se respeten como se merecen.

Para màs información sobre el Seguici Popular de Tarragona consultar aquí.

 Artículo original publicado en la revista Circ de Tarragona

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *