La solución es más ciudadanía europea

Una vez terminada la Semana de Europa, y después de ver la reacción de los diferentes colectivos con los que he estado trabajando, me vienen a la cabeza algunas reflexiones. En los tiempos actuales, no es nada fácil hablar de Europa en algunos ambientes: la crisis económica aún está muy presente, las imágenes de refugiados sufriendo sin saber dónde tienen que ir, el debate sobre el “Brexit”, las filtraciones sobre las negociaciones del TTIP …

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea recoge el conjunto de los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de los ciudadanos europeos y de todas las personas que viven en este territorio, y que se encuentran agrupados en seis grandes capítulos: Dignidad, Libertades, Igualdad, Solidaridad, Ciudadanía y Justicia. Ser ciudadanos de la UE nos garantiza una serie de derechos importados en nuestro día a día pero a la vez, también nos pone al alcance, herramientas para hacer oír nuestra voz en Europa. Desde el derecho al voto, un principio fundamental, a cuestiones más prácticas como pueden ser las tarifas de telefonía móvil, las indemnizaciones por retraso de un avión o disfrutar de protección cuando compramos por internet, entre muchos otros.

La UE se creó como instrumento de paz. Llegar hasta aquí no ha sido sencillo. Hay cosas que no funcionan pero no por ello debemos abandonar este barco. O es que no hay decisiones de nuestros gobiernos más cercanos que tampoco nos gustan? Cada vez que estemos en contra deberemos marchar? Y hacia dónde vamos, entonces? La ciudadanía tiene una herramienta básica para pararlo, empezar de nuevo. Para cambiar el rumbo. El voto en las elecciones, sean municipales, catalanas, españolas o europeas. Y a menudo este derecho no se ejerce.

La culpa de los problemas con refugiados no la tiene Europa. La culpa de los recortes no es de Europa. La culpa es de los gobernantes de los estados que se niegan a ceder parte de su soberanía. Hay que ser más generosos. Sólo así conseguiremos avanzar.

Yo no quiero volver atrás. No quiero estar aislada del mundo.

Nos llenamos la boca de que queremos paz, justicia, solidaridad … pero que hacemos para conseguirlo? Esperamos que lo solucionen nuestros gobiernos? Nos quedamos en casa? Es responsabilidad de todos hacer una Europa más justa, más solidaria, más amable, respetuosa con el medio ambiente …

Si!, yo quiero más Europa, la Europa de la ciudadanía!

Este artículo ha sido publicado por el digital circdetarragona.com

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