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Llegan los Juegos Olímpicos

En octubre de 2009, el presidente del COI, Jacques Rogge, anunció el nombre de Río como ciudad sede de los Juegos Olímpicos (JJOO) de 2016, en el auditorio del Bella Center de Copenhague, donde tuvo lugar la 121 Sesión del COI. El Comité Olímpico Internacional (COI) confió la organización de los Juegos Olímpicos al Comité Olímpico Nacional (CON) del país de la ciudad anfitriona, y a la propia ciudad anfitriona, y crearon un Comité Organizador (COJO), en comunicación directa con el COI, y del que reciben las diferentes instrucciones.

Las Olimpiadas nacieron en Olimpia (Grecia) y se celebraban cada cuatro años en el santuario de Zeus. Durante su celebración, los conflictos existentes entre las ciudades participantes cesaban por lo que este período también es conocido como “tregua olímpica”. La primera olimpiada data del 776 a.C., año en el que se hizo la primera lista de vencedores. Los juegos olímpicos modernos, instaurados por el pedagogo francés Pierre de Coubertin, nacieron en 1896 y constituyen el mayor evento deportivo multidisciplinar, internacional.

La organización de los JJOO y su protocolo están definidos al detalle en la Carta Olímpica, redactada en 1908 y que se revisa con regularidad. Este documento refleja desde la entrega de medallas y diplomas olímpicos hasta el envío de invitaciones pasando por las regulaciones sobre la bandera olímpica y la antorcha olímpica.

Símbolo de los Juegos Olímpicos

El símbolo olímpico se compone únicamente de los cinco anillos olímpicos, están entrelazados de izquierda a derecha. La idea de que cada anillo y su color representan a uno de los cinco continentes sigue siendo muy popular, aunque el COI eliminó la mención que existía hasta 1951 en la carta olímpica por falta de pruebas que la sustentaran. La bandera olímpica consta de fondo blanco sin orla y del símbolo olímpico, en sus cinco colores, situado en el centro. Su diseño y proporciones deben coincidir con los de la bandera presentada por Pierre de Coubertin en el Congreso de París en 1914 y que fue estrenada en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920.

Una bandera olímpica de grandes dimensiones deberá ondear, desde el principio hasta el final de los Juegos Olímpicos, en un mástil erigido en un emplazamiento bien visible del estadio principal. Debe ser izada durante la ceremonia de apertura y arriada durante la ceremonia de clausura. También deberá estar visible en la villa olímpica, así como los sitios de competición y de entrenamiento y todos los demás sitios que estén bajo la responsabilidad del país anfitrión.

En un acto olímpico las banderas se ubican de la siguiente manera:

  • Bandera del país organizador de los juegos (anfitrión).
  • Bandera del origen (iniciador) de los juegos olímpicos (bandera de Grecia).
  • Resto de países participantes: por orden alfabético en el idioma del país organizador.
  • La bandera olímpica, en lugar destacado y fuera de la línea oficial de las banderas oficiales de los países participantes.

La llama se enciende en Olimpia cada cuatro años y simboliza la evocación del espíritu olímpico de la antigüedad. Además constituye un aviso a todos los atletas del mundo de que los Juegos Olímpicos están a punto de empezar. Deberá situarse en una posición elevada, claramente visible desde el interior del estadio principal y, si es posible, también visible desde el exterior del estadio.

Antorchas de los Juegos Olímpicos

La llama de estos JJOO se trasladará con unas antorchas realizadas por la empresa Recam Láser de Caldes de Montbuí (Barcelona). Estan hechas de aluminio reciclado, pesan un kilo y medio y la llama es capaz de aguantar ráfagas de viento hasta de 120 km / h o de mantenerse encendida a tres mil metros de altitud. Cuando se enciende se alarga un poco para que aparezcan los colores de la bandera de Brasil, además de unas líneas onduladas que representan la tierra, el mar y las montañas, símbolos del paseo marítimo de Copacabana. Cada una tiene un coste aproximado de 400 dólares.

El himno olímpico fue aprobado por el COI en 1958. Su partitura está depositada en la sede del COI y lo compuso el  griego Spiros Samaras con letra del también griego Costis Palamas.

Durante la celebración de los Juegos Olímpicos, la precedencia corresponderá a los miembros del COI y a los miembros honorarios del COI, por orden de antigüedad, seguidos de los miembros del COJO y de los presidentes de las diferentes Federaciones Internacionales presentes.